domingo, 6 de enero de 2013

Old friend




Aparece a veces en lugares extraños, en silencio, como el humo en la oscuridad. Y luego te abraza, sin miedo al rechazo, decidido a permanecer allí, oculto…

Y nos miramos como dos viejos amigos con un pasado del que no quieren oír ni hablar, como un libro en blanco, aún viejo y sin usar. Esperando a que la tinta recorra de nuevo nuestra piel con nuevas historias que contar. A que el tiempo nos agote y nos rompa sin más.

Veo asomar entre sus labios el gélido aliento del olvido, de sus piernas el calor de mil soles encendidos, de sus manos raíces que cavan hasta lo más hondo, hasta mi corazón podrido.
Huele a lluvia, a viento nocturno, a fuego nuevo en mitad de la noche, y me abraza despacio para no quemarme, no quiero ser cenizas sobre la piedra fría. No quiero ser un aullido ahogado en el vacío…

…pero no hay vacío en este silencio.

1 comentario:

  1. A veces aquel que más miedo nos daría en apariencia puede ser aquel en quien más podemos confiar. Quizá porque en parte es un espejo de nosotros mismos...

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